Tratamiento de ortodoncia: ¿me puedo esperar?

Es posible que necesites un tratamiento de ortodoncia en Toledo pero te resistes porque: a) es un tratamiento estético, por lo tanto, no es indispensable, b) es demasiado caro y c) no confías en nosotros los dentistas, que, al fin y al cabo sólo estamos pensando en sacarte el dinero de la manera que sea…

 

Tres porqués que tienen mucha miga y que, de una forma u otra, te frenan en seco a la hora de enfocar un tratamiento ortodóntico posponiéndolo hasta el infinito.

 

Estás “procrastinando” y (no) lo sabes. Este palabro de complicada dicción lo define la RAE como “diferir o aplazar”. Concepto muy español, muy latino, antónimo encarnizado de ese dicho que todos hemos asumido como cierto pero que tanto nos cuesta poner en práctica: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.

 

 

¿El tratamiento de ortodoncia tiene un objetivo estético?

 

Ya lo explicamos en un anterior post: Yo no quiero estar más guapo. El tratamiento de ortodoncia no es un mero enfoque estético, es una de las más importantes intervenciones odontológicas que se pueden realizar para trabajar por la salud bucodental de los pacientes.

 

Por supuesto que tiene una incidencia estética, pero lo más importante son sus repercusiones morfológicas y funcionales que previenen multitud de problemas en la boca y en la salud general.

 

Tampoco habría que desdeñar la importancia de trabajar en favor de la autoestima de los pacientes, de su bienestar psicológico. Los dientes mal posicionados suelen producir muchos complejos, mucha inseguridad a un gran número de las personas.

 

Lo estético y lo funcional suelen coincidir en odontología: una boca con mal aspecto suele ser una boca con problemas; sin embargo, una boca equilibrada y armoniosa es, sin duda alguna, signo de buena salud.

 

 

¿El tratamiento de ortodoncia es caro?

 

Podríamos aventurarnos a asegurar que la vertiente económica de la ortodoncia es en realidad la principal causa a la hora de diferirla.

 

Esta práctica no es barata en relación a otros tratamientos dentales y otros objetos y servicios de consumo. Como reflexiona la doctora Marina Población en su conciso pero excelente artículo ¿Son caros los tratamientos de ortodoncia?

 

Materiales muy caros. Caras aleaciones de titanio en los arcos, brackets de alta precisión y fundamentalmente muchas horas de tratamiento.

Población explica, además, el progresivo abaratamiento del tratamiento ortodóntico en relación con el pasado y la mayor posibilidad de elección que hay en la actualidad a la hora de escoger diferentes técnicas y presupuestos, desde los más baratos y tradicionales hasta los más modernos y caros como, por ejemplo, el Invisalign.

 

Si te preguntas si la ortodoncia es cara, antes deberías enfocar cuestiones más generales sobre el libre mercado y la regulación de los precios, no sólo dentro del ámbito de la odontología sino de cualquier actividad sujeta a la oferta y la demanda. Además, deberías reflexionar cómo priorizas los gastos, qué cosas son más importantes para ti, en qué inviertes y por qué.

 

Lo que cueste ese tratamiento depende de unas leyes de mercado que por definición, son tan libres como la percepción subjetiva de lo caro o lo barato. También esta percepción es fácilmente manipulable por la publicidad con precios a la baja.

 

El polifacético odontólogo Pedro Martínez Canut, esboza un análisis de los precios de los tratamientos dentales introduciendo la subjetividad de los mismos y la presión que ejerce la publicidad, sobre todo por parte de las grandes franquicias, para reducir la odontología a un simple asunto de precios: el paciente se limita a valorar la elección de un tratamiento en base a las tarifas y promociones.

 

Os recomendamos otra lectura de nuestro blog: Implantes dentales baratos en Toledo, que aborda el tema de la guerra de precios desatada en el seno de la implantología dental como una oscura manifestación de la mercantilización de la odontología.

 

Pospones un tratamiento de ortodoncia porque es muy caro, pero si empiezas a pensar en realizar uno, como es caro, por lógica general, lo vas a llevar a cabo donde te resulte más barato. ¿Lógico?

 

Un tratamiento de ortodoncia cuesta lo que cuesta. Se puede reducir su calidad utilizando materiales de peor calidad, peores marcas y menos horas de trabajo. ¿Te interesa eso?

 

La mayoría de las clínicas dentales ofrecemos la posibilidad de que nuestros pacientes se acojan a los beneficios de la financiación para hacer más llevadera la carga económica de nuestros tratamientos.

 

En este estado de cosas y por seguir el hilo argumental propuesto en este post, debemos respondernos a una última pregunta

 

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¿Los dentistas nos quieren sacar el dinero?

 

Estamos llegando al meollo de la cuestión, chocamos directamente con los dos grandes prejuicios con que el ser humano nos identifica a nosotros los dentistas, que se resumen en dos adjetivos: codiciosos y sádicos.

 

El primer pecado-prejuicio del dentista, procede de la idea generalizada de ser una práctica muy lucrativa. En el pensamiento de la gente somos pequeños ricos avarientos que nos llenamos los bolsillos con sus problemas dentales.

 

En el pasado, el dentista tenía asegurada una vida cómoda y holgada. En el presente, la lucha de precios, el exceso de titulados, el impacto de las franquicias odontológicas con sus agresivas políticas comerciales, han reducido nuestra profesión a unos niveles de competitividad que hacen cada vez más insostenible nuestro desempeño.

 

El segundo pecado-prejuicio es más irreal, más del mundo la ficción y se asocia al miedo cerval que inspira la práctica odontológica. En ABC Salud indagan en las causas:

 

Hace tiempo los métodos que disponían los dentistas para realizar su tarea no eran satisfactorios y provocaban dolor.

 

Hoy en día, la odontología ha desarrollado metodologías cada vez más seguras, con menos efectos adversos, incidiendo en tratamientos conservadores y que tienden a evitar cada vez más, efectos negativos en los pacientes.

 

Ambos prejuicios aumentan la resistencia irracional a la práctica odontológica y, dentro de ésta, en el caso que nos ocupa, al tratamiento de ortodoncia.+

 

Los dentistas somos seres humanos como los demás, ni peores ni mejores. Entre nosotros los hay codiciosos, generosos, emprendedores, acomodaticios, ingeniosos, obtusos, etc. Lo importante es que aprendas a discriminar aquellos que mantienen un vínculo vocacional y ético de su profesión, que actuelicen día a día sus conocimientos, que no piensen sólo en tu bolsillo… que, en definitiva, sean buenos profesionales.

 

En Busco un buen dentista en Toledo… te explicamos cómo debes establecer la búsqueda de un odontólogo de garantías en quien puedas confiar.

 

Te dejamos un video desmitificador sobre nuestra profesión para que nos mires de otra manera.

 

¿Tiene sentido “procrastinar” la ortodoncia?

 

Como ya advertimos en Yo no quiero estar más guapo

 

Una mala colocación de los dientes fomenta problemas de salud de todo tipo: problemas en articulación temporomandibular (inflamaciones o artotrosis), deficiencias en la masticación (malas digestiones y metabolismo de alimentos), acumulación de sarro (aparición de enfermedad periodontal), mala oclusión o mala mordida (estrés dentario y caries), diastemas o distancia entre dientes (caries, peridontitis, etc.), muchos dolores sistémicos (migrañas, oídos, cuello, etc.)  proceden de problemas ortodónticos, estos también generan dificultades para hablar y respirar…

 

En odontología, como en cualquier área relacionada con la salud, cuanto más tarde, más difícil y más caro. Caro en todos los sentidos: dinero, molestias, impacto en la salud y en la vida del paciente…

 

No puedes esperar a que los problemas vengan a ti, debes anticiparte. Los odontólogos proponemos dos revisiones anuales de control. En ellas vamos a valorar tus problemas ortodónticos y te vamos a informar de cómo enfocarlos en un tratamiento personalizado, adaptado a tus necesidades.

 

Entrevistar

Explorar, interpretar datos y planificar una prevención eficaz es, pese a no ser muy rentable, el ejercicio más relevante de la odontología.

 

Canut nos traslada la poca “rentabilidad” económica de la prevención (para nosotros los dentistas) pero su enorme relevancia para la salud del paciente. También comenta

 

Cuando la población acude al dentista, pide dos cosas básicas: que no le hagan daño y que no le engañen, lo cual no es mucho pedir.

 

En conclusión, necesitas conocer el estado de tu salud bucodental para poder tomar decisiones medidas y racionales. Para ello, es de suma importancia no ir a ciegas, superar tus prejuicios paralizantes y acercarte a una clínica dental honesta en la que poder confiar, que te informe de primera mano si necesitas un tratamiento de ortodoncia o no.

 

La honestidad se percibe de forma natural. Se percibe mediante el contacto humano, del que emanaría o no la confianza.

 

Hay dentistas que estamos dispuestos a establecer una relación humana y honesta contigo; que por encima de ganar más dinero te vamos a orientar hacia la prevención y los tratamientos más conservadores y menos invasivos. Muchos buscamos que tu sonrisa resplandezca rebosante de salud, la manifestación más fehaciente de la felicidad. Sólo tienes que buscarnos.

 

No tengas miedo, confía en tu propio criterio, te estamos esperando.